Abordar en totalidad lo referente a la calidad de vida de las personas implica ahondar en numerosos factores: físicos, psicológicos, sociales y ambientales que debe reunir para poder vivir plenamente con sigo misme y su entorno. Pero, ¿qué pensamos cuando hablamos de personas vulnerables en lugares geográficos y su calidad de vida?
Aunque resulte hasta paradójico, un estudio que realizamos a fines del 2017 por psicólogos de la Hora Segura, revela que muchas personas LGBTIQ+ tienen una autopercepción positiva en diversas áreas claves que estructuran una óptima calidad de vida. En otras palabras, estas personas LGBTIQ+ se auto perciben positivamente a nivel psicológico y social viviendo en comunidades vulnerables, en este caso: el Bañado Tacumbú.
Los resultados arrojados merecen de un profundo análisis psico-social que de ante mano, refleja claramente el papel de los estereotipos cristalizados en una sociedad ciega de sus propias construcciones bajo cimientos de sobre generalizaciones y prejuicios.
Podemos inferir que son dos los factores principales vinculados a los estereotipos y prejuicios que vamos solidificando en nuestro entorno: las personas LGBTIQ+ y el bañado. ¿Qué aspectos en común pensamos que se apropian de estos dos factores? Al responder esta interrogante, es posible que numerosas personas coincidan en una respuesta: la vulnerabilidad.

Esta vulnerabilidad (desde el plano psico-social) es resultado propio de una condición atada a aspectos culturales y sociales que construimos como sociedad, que en realidad reflejan la ausencia de derechos a esta población, sumados a creencias e ideas prejuzgadas de personas fuera del entorno que perciben a pobladores Bañadenses como personas de mal, relacionándolos con seres violentos, muches con adicciones o la delincuencia; sumergidas en conductas contraproducentes y desadaptativas en la sociedad.
No podemos negar la realidad, tanto las adicciones, la violencia y delincuencia están presentes, pero al mismo tiempo eso ocurre en la población en general, no obstante, poseemos un inadecuado habito de generalizar estas situaciones que en consecuencia se cristalizan formulando premisas que se tienden a perpetuar hacia una comunidad diversa. Del mismo modo, se tiende a pensar que las personas LGBTIQ+ de esta población se encuentran invadidas de estas situaciones y por ende, es posible que posean una autopercepción deteriorada de su calidad de vida, tiendo repercusiones en el plano psicológico como social.
Nos dimos cuenta tras este estudio que esa prejuicio no coincide con la realidad, ya que como reflejan los resultados, existe una autopercepción positiva en cuanto a bienestar psicológico y social, es decir, las personas LGBTIQ+ se encuentran satisfechas con las relaciones que establece con su comunidad, desde sus redes de apoyo, amistades, vínculos de parejas y hasta reciben apoyo y aceptación de su entorno hacia su identidad u orientación sexual.
A nivel personal, pude constatar los resultados metodológicos con la propia experiencia, ya que en mi breve estadía pude percibir a personas felices, orgullosas y fortalecidas a pesar de los inconvenientes de grandes magnitudes, como inundaciones, robos y pérdidas. Las personas LGBTIQ+ en bañados poseen una gran capacidad de enfrentar las dificultades juntes (pobladores en general), trabajando y fortaleciendo relaciones con su entorno desde una actitud optimista, soñadora y fortalecida.
Por otro lado, aunque en una manera moderada, las personas LGBTIQ+ tienen una positiva autovaloración, desde su imagen corporal y apariencia, pudiendo expresar sentimientos con su entorno que conllevan a mantener una buena autoestima. De esta manera, los pensamientos prejuiciosos y juzgadores que se perpetúan externamente ante la población LGBTIQ+ en Bañados como la de ser constantemente discriminados, violentados y por ende, convivir con secuelas psicológicas son equivocadas.
No obstante, queda pendiente elevar factores que mejoren o potencien de por si estos aspectos positivos en las personas LGBTIQ+ ya que, aunque se perciben resultados favorables en cuanto a lo psicológico y social; la salud física y el ambiente (ambos factores estrechamente relacionados) son dos materias pendientes a mejorar en la comunidad. Se puede percibir resultados menores en cuanto a la autopercepción de la salud física y el ambiente, y aunque la responsabilidad recae en conductas adaptativas de los pobladores para mantener una mejor calidad de vida, las autoridades gubernamentales tienen la obligación de instaurar y sostener espacios de educación, prevención e intervención que favorezcan mejores condiciones.
Resulta interesante y alentador que personas viviendo en comunidades geográficamente vulnerables debido a las condiciones desfavorables ambientales o por la nula preocupación de las autoridades municipales/estatales en cuanto a falta de oportunidades, etc. De igual manera mantienen aspectos claves de una buena calidad de vida como los aspectos psicológicos y sociales.
El propio transcurrir de la vida de los Bañadenses LGBTIQ+, nos deja una grata sorpresa que nos invita a reflexionar a todos, ya que desarrollan una gran capacidad de resiliencia ante las adversidades con las que tienen que convivir estableciendo buenas relaciones con su entorno, siendo respetados o aceptados, y por otro lado, que una vez más, desenmascaran la capa de prejuicios y estereotipos que se forman equivocadamente hacia elles.
Para acceder a la investigación completa pueden revisar en nuestra página de la Hora Segura.


